Pie equino varo en CDMX
Se corrige con el método Ponseti: manipulaciones suaves y yesos que se cambian cada semana, seguidos de una férula de mantenimiento. Es el estándar internacional y funciona bien en el 97% de los casos. Pero no es «poner un yeso»: es una secuencia con un orden, unos tiempos y unas maniobras específicas, y aplicada mal el pie recae.
El padecimiento
Qué es el pie equino varo (el «pie chueco» de nacimiento)
El pie equino varo congénito es una deformidad en la que el pie apunta hacia abajo y hacia adentro, con el talón elevado. Los papás suelen llamarlo «pie chueco» o «pie torcido». No es que el pie se haya formado mal: se fue deformando por la postura forzada que adoptó dentro del útero. Afecta a cerca de 1 de cada 1,000 recién nacidos y en la mitad de los casos afecta ambos pies.
Quiero detenerme en esa distinción porque cambia por completo cómo entiendes el problema.
Una malformación es una estructura que se formó mal. Una deformidad es una estructura que se formó bien y después se deformó. El pie equino varo es lo segundo: los huesos, los tendones y las articulaciones de ese piecito estuvieron bien desde el inicio. Lo que pasó es que la posición forzada que tuvo dentro de la panza los fue moviendo de lugar, y al nacer nos damos cuenta del cambio en la forma del pie.
Y ahí está la buena noticia: como las estructuras estuvieron bien, lo que buscamos con el tratamiento es simplemente regresarlas a donde deben estar. No estamos construyendo un pie nuevo. Estamos devolviendo a su sitio uno que ya existía.
- No duele. El bebé no siente molestia por la deformidad. Lo que corregimos es la posición y la función, no un dolor.
- No se corrige solo. A diferencia de otras posiciones del pie del recién nacido —que son posturales y se acomodan en semanas—, el pie equino varo verdadero necesita tratamiento.
- Se trata desde los primeros días de vida. Los tejidos del recién nacido son mucho más moldeables, y además hay una razón práctica que te explico más abajo, en la parte de la férula.
El protocolo
En qué consiste el método Ponseti
El método Ponseti corrige el pie equino varo en dos etapas. La etapa de corrección son manipulaciones suaves del pie cada semana, manteniendo lo ganado con un yeso que va de los deditos hasta la ingle, más una tenotomía del tendón de Aquiles al final. La etapa de mantenimiento es una férula de zapatitos con barra. Es el estándar internacional desde hace décadas.
Cada semana hacemos lo mismo: retiramos el yeso, hacemos una manipulación gentil del piecito para ganar un poco más de corrección, y colocamos un yeso nuevo que mantenga lo ganado durante toda la semana.
Un detalle que casi nadie explica y que sorprende a los papás: el yeso va desde los deditos del pie hasta la ingle, no solo el tobillo. Necesita cruzar la rodilla para que el pie no se salga de la posición.
| Etapa | Qué hacemos | Detalle |
|---|---|---|
| Semana 1 | Primer yeso: corrección del cavo, alineando el antepié con el retropié | Yeso 1 |
| Semanas 2–4 | Yesos seriados: abducción progresiva del pie alrededor de la cabeza del astrágalo | Yesos 2 a 4 |
| Al lograr la corrección | Tenotomía percutánea del tendón de Aquiles | Procedimiento pequeño |
| Últimas 3 semanas | Yeso final mientras el tendón cicatriza con su nueva longitud | Yeso final |
| Después | Férula de abducción — la etapa de mantenimiento | Hasta los 5 años |
Va a parecerte lento. Pero al cabo de algunas semanas vamos a tener un pie completamente normal en cuanto a su forma.
El orden no es negociable. Cada yeso prepara al siguiente: si se salta un paso o se fuerza una maniobra que todavía no toca, el pie no corrige y aparecen deformidades secundarias. Esa es exactamente la razón por la que el método requiere entrenamiento específico y no basta con saber poner yesos.
La tenotomía del tendón de Aquiles
Es el punto donde más se asustan los papás, así que déjame explicarlo con calma.
Una vez que logramos la corrección completa del piecito, hay un procedimiento pequeño que hay que hacer: la tenotomía percutánea del tendón de Aquiles. Es un corte muy pequeño en la parte de atrás del tobillo para alargar el tendón de Aquiles, que es el tendón de los músculos del chamorro, los que permiten doblar y estirar el tobillo.
Después de ese corte se coloca un yeso más durante tres semanas. Cuando lo retiramos, ya tenemos un pie completamente corregido y completamente funcional.
No es la cirugía que te da miedo. La cirugía extensa del pie equino varo —la que deja el pie rígido a largo plazo— es justamente lo que el método Ponseti evita.
Si es un solo pie: por qué la pierna se ve distinta
Cuando el pie equino varo es de un solo lado, vas a notar que el chamorrito de esa pierna es un poquito más delgado, o que ese pie es un poquito más pequeño que el otro.
Quiero que quede claro: eso es por la enfermedad, no por los yesos ni por el tratamiento. Es una característica del padecimiento y no significa que algo se haya hecho mal. No limita que el niño corra, brinque ni haga deporte.
La etapa decisiva
La férula: donde se gana o se pierde el resultado
Si de esta página te llevas una sola cosa, que sea esta. El pie equino varo tiende a recidivar: tres de cada diez niños vuelven a tener la misma deformidad conforme crecen si no hacemos la etapa de mantenimiento.
Por eso el tratamiento no termina cuando quitamos el último yeso. Continúa con una férula de abducción: unos zapatitos unidos por una barra, conocidos también como bota de Denis Browne, que mantienen el pie girado un poquito hacia afuera para evitar que la deformidad se regrese.
| Momento | Horas al día |
|---|---|
| Al retirar el último yeso | 23 horas — todo el día y toda la noche |
| ~2 meses después | 21 horas |
| ~2 meses después | 19 horas |
| ~2 meses después | 17 horas |
| Y así hasta llegar a | 13–14 horas al día |
| Se mantiene en 13–14 h | hasta que el niño cumple 5 años |
Por qué 13 o 14 horas y no menos: porque el zapatito tiene que estar más tiempo puesto del que está quitado. Ese es el umbral que evita la recaída.
Y por qué es más llevadero de lo que suena: si el niño duerme de las 8 de la noche a las 8 de la mañana, ahí ya llevas 12 horas con la barra. Solo hay que sumar un par de horas más durante el día.
Por eso importa empezar temprano
La etapa de 23 horas al día es mucho más fácil cuando el niño todavía es un bebé que no se para ni camina. Si empezamos el tratamiento tarde y el niño ya inició la marcha, va a ser muy difícil que se acostumbre a traer la barra 23 horas al día las primeras veces.
Empezar pronto no solo mejora la corrección: hace que la parte más pesada del tratamiento caiga en la etapa en que menos estorba.
Qué pasa si no nos apegamos
Te lo digo sin adornos porque es importante. El 97% de eficacia es siempre y cuando nos apeguemos de forma correcta al método. El método falla si los yesos no se cambian cada semana y se dejan dos o tres, si no se hace el cortecito del tendón, o si yo indico la barra 23 horas al día y en casa se usa cinco, ocho o diez.
Y si hay recaída, se empieza desde el principio. Volver a colocar los yesos, volver a hacer las manipulaciones, volver a hacer la tenotomía y volver a empezar con la barra 23 horas al día. Por eso dedico tiempo en consulta a explicar el esquema completo: no es burocracia, es la diferencia entre hacerlo una vez y hacerlo dos.
Quién lo aplica
Mi formación en el método Ponseti
Esta es la sección donde más importa que puedas verificar lo que lees, porque el método Ponseti depende por completo de quién lo aplica.
| Entrenamiento oficial | Formación específica en el método Ponseti |
|---|---|
| Docencia | Profesor titular del I Curso para el Diagnóstico y Tratamiento del Pie Equino Varo Aducto: Método Ponseti — Instituto Nacional de Rehabilitación |
| Investigación | «Pie equino varo aducto congénito: resultados del tratamiento con el método Ponseti en el INR» — memorias del Congreso Internacional de la Sociedad Mexicana de Ortopedia Pediátrica |
| Membresía | Asociación Internacional Ponseti México |
| Formación de base | Alta Especialidad en Ortopedia Pediátrica, UNAM · Instituto Nacional de Rehabilitación |
| Cédula de especialista | 10459532 — Ortopedia y Traumatología, UNAM |
No solo aplico el método: enseñé a aplicarlo en el curso del Instituto Nacional de Rehabilitación, y publiqué los resultados de los pacientes tratados ahí. Es un tratamiento que conozco desde el lado de quien lo hace y desde el lado de quien lo mide.
Cómo llegar
Empezar el tratamiento en CDMX
El tratamiento con método Ponseti se inicia idealmente en las primeras semanas de vida, y en mi consultorio atiendo estos casos con prioridad. Sobre la distancia, con honestidad: son seis semanas seguidas de citas y después controles durante años. Si vives lejos, piénsalo antes de empezar — el Ponseti funciona si se completa.
- Consultorio
- Dr. Eduardo Escutia TreviñoOrtopedista pediatra y traumatólogo
- Dirección
- Hospital Ángeles Acoxpa
Calzada Acoxpa 430, Consultorio 210
Col. Ex-Hacienda Coapa
C.P. 14308, Ciudad de México - Teléfono y WhatsApp
- 444 165 0019
- Horarios
-
Martes y viernes 16:00 – 21:00 Sábado 07:00 – 14:00
Dudas frecuentes
Preguntas frecuentes sobre el método Ponseti
¿El método Ponseti duele?
Los yesos no duelen. La manipulación previa a cada yeso es suave y progresiva -no forzamos el pie- y la mayoría de los bebés se queda tranquila o dormida durante el procedimiento. La tenotomía del tendón de Aquiles se hace con anestesia local y toma minutos. Lo que más incomoda suele ser el peso del yeso los primeros días. En mi consultorio de Hospital Ángeles Acoxpa, en Coapa, hago los cambios de yeso con el bebé alimentado y tranquilo.
¿Qué tan efectivo es el método Ponseti?
Muy alto: funciona perfectamente bien en el 97% de los casos. Corrige la deformidad y deja unos pies anatómicamente adecuados, sin dolor, sin limitación de movilidad y sin recidiva. La condición está en el apego: ese 97% es cuando el método se lleva completo, con los yesos cada semana, la tenotomía y la férula por las horas indicadas. Si se modifica el método, el número deja de ser ese.
¿Cuánto dura el tratamiento completo?
La fase de yesos son unas seis semanas, con un cambio por semana, más tres semanas del yeso final después de la tenotomía. Después empieza la férula: 23 horas al día al principio, bajando de forma progresiva cada dos meses hasta 13 o 14 horas, y así hasta que el niño cumple cinco años. Es decir: la corrección se logra en unos dos meses, pero el tratamiento completo dura años. Los controles en Coapa se van espaciando.
¿Hasta qué edad tiene que usar la férula?
Hasta los cinco años. Al retirar el último yeso son 23 horas al día, y cada par de meses vamos bajando: 21, 19, 17, hasta llegar a 13 o 14 horas diarias, que es donde nos mantenemos. Se busca ese número porque el zapatito tiene que estar más tiempo puesto que quitado. Y es más llevadero de lo que suena: si el niño duerme doce horas con la barra, solo hay que sumar un par de horas durante el día.
¿Qué pasa si dejamos de usar la férula?
Es la causa número uno de recaída, y tiene número: tres de cada diez niños vuelven a deformarse si no se hace la etapa de mantenimiento. El pie corregido tiende a regresar a su posición original, y la férula es lo que lo impide mientras el niño crece. Si hay recaída, hay que empezar desde el principio: yesos otra vez, tenotomía otra vez y barra 23 horas otra vez. Por eso en Coapa dedico tiempo a explicar el esquema completo.
¿A qué edad hay que empezar?
Lo ideal son las primeras una o dos semanas de vida, por dos razones. Una, los tejidos del recién nacido son mucho más moldeables y la corrección se logra con menos yesos. Y dos, la etapa de 23 horas de barra es mucho más fácil mientras el niño todavía no se para ni camina. Si tu bebé ya tiene meses y nadie ha empezado, no lo des por perdido: agenda valoración en mi consultorio de la Ciudad de México.
Mi bebé tiene un solo pie afectado y esa pierna se ve más delgada, ¿es por los yesos?
No. Cuando el pie equino varo es de un solo lado es normal que el chamorro de esa pierna sea un poquito más delgado y el pie un poquito más pequeño. Eso es una característica de la enfermedad, no una consecuencia de los yesos ni del tratamiento. No limita la función: ese niño va a correr, brincar y jugar igual que con el otro pie. Lo reviso en cada control en Coapa.
¿Mi hijo va a caminar normal?
En la gran mayoría de los casos, sí. Los niños tratados con método Ponseti que completan la etapa de férula caminan, corren, juegan futbol y bailan con normalidad, sin dolor y sin limitación para moverse. Puede quedar una diferencia mínima en el tamaño del pie o en el grosor de la pantorrilla, que no limita la función. Lo que sí marca la diferencia a largo plazo es completar el tratamiento - y esa parte depende de la familia tanto como de mí.
¿Cuánto cuesta el tratamiento con método Ponseti?
Cada consulta en Hospital Ángeles Acoxpa, en Coapa, cuesta $1,500 pesos, incluidos los controles semanales de cambio de yeso - no hay tarifa distinta por ser seguimiento. A eso se suman el material de los yesos y, si se requiere, la tenotomía y la férula de abducción, que se cotizan aparte según el caso. En la primera consulta te doy el panorama completo de costos antes de iniciar, para que no haya sorpresas.
Nos dijeron que había que operar, ¿pido segunda opinión?
Sí, y con confianza. La cirugía extensa de pie equino varo es hoy la excepción, no la regla, y en muchos casos que llegan referidos a cirugía todavía es posible intentar el método Ponseti. Si te resulta complicado venir al consultorio de la Ciudad de México, puedes agendar una consulta en línea de $1,000 y mandarme fotos del pie y los estudios. Te doy mi opinión con franqueza, aunque sea que la indicación quirúrgica estaba bien puesta.
¿El pie equino varo se puede detectar en el embarazo?
Sí. Suele verse en el ultrasonido estructural, alrededor de las 20 semanas de gestación. Si te lo detectaron durante el embarazo, es buena noticia: significa que pueden tener todo listo para empezar el tratamiento en los primeros días de vida, que es cuando mejor funciona. Puedo valorarlos antes del parto en el consultorio de Coapa para explicarles el plan y que lleguen sabiendo qué va a pasar y cuándo.
¿Qué diferencia hay entre pie equino varo y un pie que solo está chueco al nacer?
Es una distinción importante. Muchos recién nacidos tienen posiciones del pie posturales, por cómo venían acomodados en el útero: se corrigen solas en semanas y se pueden llevar a la posición normal con la mano sin resistencia. El pie equino varo congénito es rígido, no se deja llevar a la posición neutra y no se corrige solo. Distinguirlos es de las cosas que valoro en la primera consulta en la Ciudad de México.
Al terminar, ese pie corre, brinca y juega futbol
Cuando el método se lleva como debe, terminamos con unos piecitos perfectamente funcionales: sin dolor, sin limitación para moverse y sin recaída. Pero da su mejor resultado cuando empieza en los primeros días de vida. Si tu bebé nació con el pie torcido, no esperes a la consulta del mes.