Escoliosis infantil en CDMX
La escoliosis del adolescente casi nunca duele y por eso se detecta tarde: se descubre en una alberca, probándose ropa o en una revisión escolar. El momento de encontrarla es durante el estirón, no después.
Lo primero
Saber qué tipo de escoliosis es
La escoliosis es una desviación lateral de la columna acompañada de rotación de las vértebras. Antes de tratarla hay que clasificarla en dos grandes grupos: las idiopáticas, que no tienen una causa identificable, y las secundarias, que se deben a otro problema —congénito, neuromuscular, degenerativo, o consecuencia de una fractura, un tumor o una cirugía previa—. El tipo define el tratamiento y el pronóstico.
Esta es la parte que más se salta y la que más cambia las decisiones. Una escoliosis no es un número en una radiografía: es una curva con un origen, y ese origen manda.
Escoliosis secundarias: cuando hay una causa detrás
Congénita. Es una afectación de la columna que ya viene desde el nacimiento: porque algo se formó mal, porque algo se formó diferente, porque algo no se formó, porque las vértebras se formaron solo en parte o porque se generó una fusión entre algunas de ellas. Conforme el niño crece y la columna se alarga, esas afectaciones se van haciendo cada vez más grandes.
Neuromuscular. Aparece en pacientes con parálisis cerebral, mielomeningocele o algún síndrome poco frecuente, donde hay un desbalance entre grupos musculares por un problema neurológico y eso termina afectando la columna. Es una de las que más veo, por mis años en el CRIT Teletón y en el INR.
Degenerativa del adulto. Es la que se produce por desgaste, por el paso de los años sobre la columna. Son bastante comunes: prácticamente todos los que lleguemos a viejitos vamos a tener cierto grado de escoliosis degenerativa.
Postraumática, postquirúrgica o por tumor. Escoliosis que aparecen después de una fractura, de un tumor en la columna o de un procedimiento quirúrgico previo.
La clasificación que decide
Escoliosis idiopática: todo depende de a qué edad apareció
Las escoliosis idiopáticas son las que no tienen una causa en particular. Es el caso típico: teníamos a un niño con una columna aparentemente normal y de repente empieza a verse una curvatura. Y aquí viene lo importante: es fundamental identificar en qué momento apareció, porque de ahí sale el pronóstico.
| Tipo | Edad de inicio | Cómo se comporta |
|---|---|---|
| Idiopática infantil | Antes de los 4 años | Poco frecuente. Requiere seguimiento estrecho |
| Idiopática juvenil | Entre los 4 y los 10 años | La más agresiva. Generalmente requiere tratamientos que incluyen cirugía |
| Idiopática del adolescente | Después de los 10 años | Pronóstico más benigno. Muchas remiten con terapia física y rehabilitación, sin operación |
Esto suele sorprender a los papás: la escoliosis que aparece más temprano no es la más leve. Es al revés. Las juveniles, las que empiezan entre los 4 y los 10 años, son las que tienden a ser más agresivas y las que con más frecuencia terminan necesitando cirugía.
Y la del adolescente, que es la más común, es la de mejor pronóstico. Habitualmente pueden ir remitiendo solas con terapia física y rehabilitación, sin necesidad de una operación. La terapia ayuda mucho a corregir el tema postural.
Por eso, cuando llegas a consulta, la primera pregunta que te voy a hacer no es cuántos grados mide. Es desde cuándo se le ve.
En casa
Cómo detectar escoliosis en tu hijo en casa
La escoliosis se detecta en casa con el test de Adams: pídele a tu hijo que se incline hacia adelante con las piernas rectas y los brazos colgando, y míralo desde atrás a la altura de la espalda. Si un lado de la espalda se ve más alto que el otro —una joroba costal— es la señal más confiable de escoliosis y justifica una valoración.
Cómo hacer el test paso a paso
- El niño de pie, descalzo, de espaldas a ti, sin camisa.
- Que junte las palmas y se incline hacia adelante despacio, con las rodillas rectas.
- Mira la espalda a la altura de tus ojos, no desde arriba.
- Observa si un lado sobresale más que el otro.
Otras señales, con el niño de pie
- Un hombro más alto que el otro.
- Una escápula (omóplato) más prominente.
- La cintura asimétrica: un costado más marcado.
- La ropa le cae torcida o el dobladillo queda desparejo.
- La cabeza no se ve centrada sobre la pelvis.
Y una pregunta que vale más que el test: trata de ubicar desde cuándo se le nota. Revisa fotos viejas de vacaciones, de la alberca, de la playa. Saber si esa curva ya estaba a los siete años o apareció a los doce cambia por completo el pronóstico — y es información que solo tú tienes.
La medida
El ángulo de Cobb: cómo se mide y qué números importan
El ángulo de Cobb es la medida estándar de la magnitud de una curva escoliótica. Se mide sobre una radiografía de columna completa de pie, trazando líneas sobre las vértebras más inclinadas de la curva. Se considera escoliosis a partir de 10 grados. El valor del ángulo, junto con el tipo de escoliosis y el crecimiento que le queda al paciente, determina la conducta.
| Ángulo de Cobb | Conducta habitual |
|---|---|
| Menos de 10° | No es escoliosis. Asimetría dentro de lo normal |
| 10° a 20° | Observación con controles periódicos durante el crecimiento |
| 20° a 40° | Tratamiento activo, si todavía queda crecimiento |
| Más de 45–50° | Se valora cirugía |
El ángulo por sí solo no basta, y aquí es donde más se equivoca la gente. Tres pacientes con exactamente 25 grados pueden necesitar tres cosas distintas:
- Una niña de 13 años cuya curva apareció el año pasado → probablemente terapia física y vigilancia. Buen pronóstico.
- Un niño de 8 años cuya curva apareció a los 6 → escoliosis juvenil, la agresiva. Seguimiento estrecho y muy probablemente tratamiento activo.
- Una adolescente de 17 años que ya terminó de crecer → la curva quedó como quedó. Vigilancia.
Mismo número. Tres pronósticos. Por eso la valoración incluye el tipo de escoliosis, la edad de inicio y la madurez esquelética — cuánto crecimiento le queda.
Tratamiento
Qué se hace en cada caso
El tratamiento de la escoliosis depende del tipo y de cuánto crecimiento quede. La idiopática del adolescente habitualmente responde bien a terapia física y rehabilitación y muchas remiten sin operación. Las juveniles son más agresivas y con frecuencia requieren cirugía. Las curvas que progresan pese al tratamiento conservador pueden requerir corsé y, por encima de 45–50 grados, se valora cirugía.
Terapia física y rehabilitación
Es el pilar del tratamiento en la escoliosis idiopática del adolescente, que es la forma más común. Trabaja la fuerza del tronco y sobre todo el tema postural, y en muchos casos la curva va remitiendo sin necesidad de operar. No es «hacer ejercicio y ya»: es rehabilitación dirigida, con controles para verificar que la curva no esté avanzando mientras tanto.
El corsé
Cuando una curva progresa a pesar de todo y todavía queda crecimiento, se indica corsé. Lo que hay que entender de él, sin rodeos:
- No endereza la columna. Detiene el avance. Si al terminar el tratamiento la curva quedó igual que al empezar, eso es un éxito, no un fracaso.
- Funciona por horas de uso. Un corsé usado a medias da un resultado a medias.
- Es la etapa difícil, y cae en plena adolescencia. Un chico de 13 años que tiene que usar un corsé bajo la ropa enfrenta algo que no es solo médico. Lo hablo de frente en la consulta, con él presente y no solo con los papás.
- Termina cuando termina el crecimiento, no cuando la curva «se corrige».
Cirugía
Se valora en curvas grandes —habitualmente por encima de 45 a 50 grados—, en escoliosis congénitas que progresan y en buena parte de las idiopáticas juveniles, que por su agresividad suelen llegar ahí.
Lo que ningún tratamiento no quirúrgico hace es enderezar una columna ya desviada. Desconfía de quien te prometa lo contrario, y sobre todo de quien ofrezca corregir una escoliosis con manipulaciones.
Seguimiento durante el estirón de la adolescencia
Una escoliosis en observación no es una escoliosis abandonada. El objetivo del seguimiento es detectar el momento exacto en que pasa de vigilar a tratar.
- Durante el pico de crecimiento: cada 4 a 6 meses.
- Curvas cercanas al umbral de tratamiento: más seguido, según el caso.
- Después de terminar el crecimiento: los controles se espacian mucho.
En cada control comparo la exploración con la anterior, y pido una radiografía únicamente cuando hay razón para pensar que la curva cambió — no en cada visita. Vigilar a un adolescente durante años no debe significar radiarlo cada seis meses.
Cómo llegar
Valoración de escoliosis en CDMX
Incluye el test de Adams, la exploración de la simetría del tronco, la clasificación del tipo de escoliosis, la valoración de la madurez esquelética y la interpretación de las radiografías que ya traigas, con la medición del ángulo de Cobb. Si son de hace meses, tráelas también: comparar es lo que dice si la curva avanzó.
- Consultorio
- Dr. Eduardo Escutia TreviñoOrtopedista pediatra y traumatólogo
- Dirección
- Hospital Ángeles Acoxpa
Calzada Acoxpa 430, Consultorio 210
Col. Ex-Hacienda Coapa
C.P. 14308, Ciudad de México - Teléfono y WhatsApp
- 444 165 0019
- Horarios
-
Martes y viernes 16:00 – 21:00 Sábado 07:00 – 14:00
Dudas frecuentes
Preguntas frecuentes sobre escoliosis infantil
¿Qué tipos de escoliosis hay?
Se dividen en dos grandes grupos. Las idiopáticas no tienen causa identificable y se clasifican por la edad en que aparecieron: infantil antes de los 4 años, juvenil entre los 4 y los 10, y del adolescente después de los 10. Las secundarias tienen un origen: congénitas, neuromusculares -parálisis cerebral, mielomeningocele-, degenerativas del adulto, o consecuencia de una fractura, un tumor o una cirugía. En la consulta en CDMX lo primero es clasificarla.
¿Cuál escoliosis es más grave, la del niño chico o la del adolescente?
Sorprende, pero la del niño más chico. Las escoliosis idiopáticas juveniles, las que aparecen entre los 4 y los 10 años, tienden a ser las más agresivas y con frecuencia requieren tratamientos que incluyen cirugía. Las del adolescente, que aparecen después de los 10 y son las más frecuentes, tienen un pronóstico más benigno: muchas van remitiendo con terapia física y rehabilitación sin necesidad de operar. Por eso importa tanto saber desde cuándo se le nota la curva.
¿La escoliosis duele?
La escoliosis idiopática del adolescente habitualmente no duele, y por eso se detecta tarde: se descubre en la alberca, probándose ropa o en una revisión escolar. Cuando sí hay dolor importante, sobre todo si es nocturno o de un solo lado, hay que descartar otras causas - una escoliosis secundaria a un tumor, por ejemplo. En el consultorio de Coapa ese dolor es uno de los datos que más investigo, precisamente porque no es lo típico.
¿Cómo puedo detectar escoliosis en mi hijo en casa?
Con el test de Adams: sin camisa y descalzo, que se incline hacia adelante con las rodillas rectas y los brazos colgando, mientras lo miras desde atrás a la altura de su espalda. Si un lado se ve más alto que el otro, eso es una joroba costal y justifica una valoración. También fíjate en hombros disparejos, un omóplato más salido o la cintura asimétrica. Y revisa fotos viejas: saber desde cuándo está la curva vale muchísimo.
¿Se puede corregir la escoliosis sin cirugía?
En muchos casos sí, sobre todo en la idiopática del adolescente, que habitualmente responde bien a terapia física y rehabilitación y puede ir remitiendo sin operación. Si la curva progresa pese a eso y todavía queda crecimiento, se indica corsé para frenar el avance. Lo que ningún tratamiento no quirúrgico hace es enderezar una columna ya desviada. En la consulta en la Ciudad de México te explico qué esperar de forma realista según el tipo que tenga.
¿Qué es el ángulo de Cobb y qué número es preocupante?
Es la medida de la curva sobre una radiografía de columna completa. Se considera escoliosis a partir de 10 grados. Entre 10 y 20 se observa; entre 20 y 40 se trata de forma activa si queda crecimiento; y arriba de 45 a 50 grados se valora cirugía. Pero el número solo no decide: 25 grados en un niño de 8 años con escoliosis juvenil y 25 grados en una adolescente de 17 que ya terminó de crecer son dos situaciones opuestas.
Mi hijo tiene parálisis cerebral y le detectaron escoliosis, ¿lo puedes atender?
Sí. La escoliosis neuromuscular -la de pacientes con parálisis cerebral, mielomeningocele o síndromes poco frecuentes- se produce por un desbalance entre grupos musculares de origen neurológico, y su manejo es distinto al de una escoliosis idiopática. Es un perfil de paciente con el que estoy muy familiarizado: seis años en el CRIT Teletón y mi formación en el Instituto Nacional de Rehabilitación. Agenda en el consultorio de Coapa.
¿Cada cuánto hay que hacer radiografías?
Menos de lo que la gente cree. En el seguimiento de una escoliosis en observación, la radiografía se solicita cuando la exploración sugiere que la curva cambió, no de forma automática en cada visita. Vigilar a un adolescente durante años no debería significar radiarlo cada seis meses. En mi consulta en Hospital Ángeles Acoxpa comparo primero la exploración con la anterior, y pido imagen solo cuando va a cambiar una decisión.
¿La mochila pesada causa escoliosis?
No. La escoliosis idiopática no la causa la mochila, ni la postura, ni dormir de lado, ni sentarse mal. Es una de las creencias más extendidas y genera mucha culpa innecesaria en los papás. Una mochila muy pesada puede provocar dolor de espalda y no es recomendable, pero no desvía la columna. Lo mismo con el deporte: ninguna actividad física normal causa escoliosis, y el ejercicio es recomendable.
¿Mi hija puede hacer deporte con escoliosis?
Sí, y se recomienda. Con escoliosis en observación no hay ninguna restricción deportiva, y la terapia física es parte del tratamiento en la forma más común. Si llega a usar corsé, lo habitual es retirarlo durante la actividad física y compensar esas horas en el resto del día. El ejercicio ayuda con la fuerza del tronco, la postura y el ánimo, que en un adolescente no es poca cosa. En Coapa ajustamos el esquema para que el deporte no se sacrifique.
¿Cuánto cuesta la valoración de escoliosis?
La consulta en Hospital Ángeles Acoxpa, en Coapa, cuesta $1,500 pesos, e incluye el test de Adams, la exploración de la simetría del tronco, la clasificación del tipo de escoliosis, la valoración de cuánto crecimiento le queda y la interpretación de las radiografías que ya traigas, con la medición del ángulo de Cobb. Los controles cuestan lo mismo. Si necesitas radiografía y no la tienes, te la indico en la misma consulta.
Revísala mientras todavía está creciendo
El margen para tratar una escoliosis sin cirugía existe únicamente mientras al niño le quede crecimiento. No es una urgencia de días, pero tampoco es algo que convenga dejar para el año que viene.